A través del tiempo

Imagen
El pasar del tiempo me ha dejado sensaciones extrañas y un cosquilleo por todo el cuerpo cuando te veo ¿hay una palabra que pueda definir este tipo de actitud? La verdad es que no lo sé, a nadie le interesa. Los que solían caminar conmigo por el sendero de la vida se han quedado aparcados en el hombrillo con su propio cosquilleo personal ¿será que le han dado algún nombre? Lo ignoro. 
No sé realmente si se han dado cuenta de lo pequeño que se ha convertido mi campo visual cuando tú estas. Tampoco comprendo por qué sé tanto de ti y tú, tan poco de mí. Eres el único que resuelve alguna operación matemática con los dedos de tus manos los cuales se pueden convertir en diez manzanas, peras, lápices o cualquier cosa que implique ser sumado de manera abstracta. También, el reducido campo de visión me ha permitido hacer zoom en tus cualidades. Utilizas el sarcasmo cuando no quieres responder o, simplemente cuando deseas evadir la verdad.

Es una especie de refugio el cual te ha funcionado muy bien. Sonrojando mis mejillas recuerdo cuando iba a la juguetería y pedía a mi madre comprar la pareja de mi rubia y perfecta barbie. "Pero, ¿Para qué quieres un muñeco? Lo que mi progenitora no sabía era que su hija de 7 años tenía una perfecta excusa para que fueras a jugar a la pareja ideal que, sin duda alguna, nos ocuparía todas las tardes sonriendo. Puedo revivir cada expresión que se posó en tu rostro cuando llegó un sobre a mis manos, ¿lo recuerdas? Intentaba poner a prueba la palabra “celos” aunque, nunca dio el resultado esperado, sólo algo efímero. 

No existió el Henry que me invitaba a salir a comer helado. Tan sólo tenía 10 años, experimentaba la necesidad de captar tu atención. Un retorcijón sentí cuando comenzaste a ser la última gota del desierto. Con constancia, tus cuentos e historias pasajeras se quedaban grabadas en el listado de decepciones. Me arrastraste a través del tiempo, me mantuviste atenta a cada decisión donde no figuraba y aún me llamabas amiga. Con 17 años, que me pesaban más que levantarme a las 6:00am, aún no lograba más que tu esmero por la amiga Dany. 

No era eso lo que esperaba. Ahora, con 21, te hago llegar esta carta en la cual tuve que debatir con la tinta y batallar con el papel; he logrado salir ilesa. Confieso que hubiera preferido no haber compartido mi ken contigo porque no valió la pena las clases de muñecos queriéndose. Si Henry hubiera existido sería complejamente feliz y estaría orgullosamente lejos de tu cobertura. Quisiera no haber tenido teléfono que, produciendo sólo tu voz, se llevaba todas mis silenciosas lágrimas que fingían ser sonrisas enviadas a través del auricular. 

No deseo ser partícipe de esta amistad ciega que no me permite avanzar. Ha pasado tanto tiempo que mi noción de ella es vaga e imprecisa. Pasaba para saludarte y, contradictoriamente, a despedirme ya que he decidido alejarme querido amigo.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...